06 marzo, 2012

Hoja Correo


Al producirse la expansión de la Corona Española hacia el continente Americano, y con el fin de asegurar las comunicaciones con los nuevos dominios, se creó por Real Cédula del 14 de mayo de 1514 el oficio de "Correo Mayor de las Indias, Islas y Tierra Firme de la Mar Océano Descubiertos y por Descubrir".
Lorenzo Galindez de
Carvajal
Como responsable del oficio se nombró en esa fecha al doctor Lorenzo Galindez de Carvajal. Con él se inició una cadena de transmisión familiar por la cual los Carvajal ostentarían el monopolio durnte 255 años hasta 1769.

Con la llegada al reino de España de los Borbones en el 1700, se inicia la reivindicación del sistema de correos, es asi que durante el reinado de Felipe V (1700/1746), por Real Decreto del 20 de junio de 1707, incorpora a la Corona la "Real Renta de Correos, Postas y Caminos de España", esta medida motivó un reordenamiento del sistema de correos de América.
Hasta 1772 todas las cartas viajaron sin marca postal alguna. Recien en 1772 aparece la primera correspondencia procedente de Cádiz con destino a Buenos Aires con la marca "ESPAÑA". El Correo Mayor de Indias
quedó dividido en dos: el de España, a cargo de la familia Thourund Taxis, y el de América a cargo de la familia Carvajal y Vargas.

Sin embargo pasó el tiempo y poco fue lo que el Correo Mayor de las Indias, a través de sus nueve representantes, realizó en América y en especial en el Río de la Plata.
La primera noticia que se conoce sobre correos en Buenos Aires es del entonces gobernador coronel don Balíazar García Ros (1715/17) quien publicó un bando para la reglamentación de los chasquis. Otra noticio es de don Diego Gregorio de Carvajal Vargas y Hurtado (1699/ 1731), quien procuró establecer un correo de chasquis entre Lima y Buenos Aires, llamado al que nadie compareció.

Años después aparecería el verdadero organizador y fundador del correo en el Río de la Plata, don Domingo de Basavilbaso y Lopresa. Vizcaíno, natural de Llodío (Bilbao, España), nació el 1 ° de setiembre de 1709. Llegó y se estableció en Buenos Aires en 1727.
Destacado comerciante ocupó importantes cargos públicos, siendo el primero el de Alcalde Ordinario de Primer y Segundo Voto en 1737. Más adelante, el gobernador teniente general don José de Andonaegui (1745/56) lo nombró administrador y tesorero de los "Derechos Impuestos" para controlar los gastos de una expedición contra los "indios infieles".

Fue por esa época que vislumbró lo necesidad de la organización de un correo fijo. El pedido fue capitalizado por el gobernador Andonaegui, quien por Bando del 17 de junio de 1748 establece el Correo Fijo, regular basado en carreras de postas, que unían Buenos Aires con Mendoza y Santiago de Chile, hacia el oeste; Córdoba, Santiago del Estero, las provincias del norte y el Alto Perú, llegando hasta Lima, capital por ese entonces del virreinato nombrando como teniente del Correo Mayor de las Indias a don Juan Vicente de Vetolaza y Luna.
El 15 de marzo de 1749, Vetolaza  renuncia la cargo debido a problemas de salud, fallece en 1751. Lo sucede su hijo, el capitán de dragones Juan Manuel de Vetolaza, que debido a obligaciones militares delega el cargo en su cuñado, Juan Martín de Mena y Mascanía. Vencido el arrendamiento en 1762 ocupa el cargo por 5 años Francisco Domínguez Manero, lo sucede a este Mateo Ramón de Alzaga quien no finaliza su contrato debido que todos los servicios postales correspondiente a América, queda en manos de la corona. Alzaga es reemplazado por Basavilbaso con el titulo de “administrador de la Real Renta de Correos de Buenos Aires”.

A partir de entonces se extienden las carreras de postas reuniendo a Buenos Aires con Potosí y luego con Santiago de Chile. En 1768 el correo marítimo y el terrestre son unidos en una sola institución.
También se ratifica la frecuencia de seis correos anuales con destino final a Chile y el Perú.
En el transcurso de su administración y con la consigna de ofrecer un “mejor servicio” el día 14 de septiembre de 1771 nombró el primer cartero de Buenos Aires: Bruno Ramírez, con el propósito de que no se atrasara la entrega de las ansiadas cartas a sus destinatarios.

Domingo Basavilbaso, tenia una casa de dos plantas con un mirador torre, una de los dos que poseen aljibe en la Buenos Aires colonial, es también una de las pocas que tiene carruaje, estaba ubicada en la calle San José (hoy Perú) y san Juan Bautista (hoy Alsina) y es allí donde va a funcionar el primero de 6 edificios por los que paso el correo desde 1767 a 1822.
Basavilbaso, no tiene ningún sueldo, por lo que se le va a beneficiar con medio real por cada correspondencia entregada. El 19 de noviembre de  1771 renuncia y dejó el puesto a su hijo Manuel, quien da un nuevo impulso al correo.

La tarea es tan sencilla como ardua de realizar, no era fácil poder llegar a los distintos lugares. La correspondencia puede ser pagada tnato por el destinatario o remitente,era común que muchas cartas quedaran sin ser retiradas pues muchas destinatarios no querian pagar el franqueo. 
Domingo de Basavilbaso fallece el 9 de mayo de 1775 legándonos las bases de nuestro Correo Argentino actual.
Manuel de Basabilbaso muere en 1794 es sucedido en la administración por el contador Félix de Rosa, luego se van a suceder varios funcionarios hasta que Antonio Romero de Tejada que recibe el cargo en 1796, será el ultimo en ocupar el cargo de funcionario postal designado por la corona.
Su cesación es inesperada, la Junta de gobierno de mayo de 1810, lo va a remover en su cargo por haber hecho circular a las delegaciones postales un oficio que había llegado de España donde se comunicaba la instalación del Consejo de Regencia, lo que hacia reconocer este organismo y significaba una traición a la Junta de gobierno.
Melchor de Albin

De esta manera el primer administrador de correos nombrado por la Junta de Mayo fue Melchor de Albín en junio de 1810

Durante el período revolucionario las carreras de postas adquieren preponderancia: por ellas circulan órdenes y partes emanadas de la Primera Junta de gobierno, noticias de batallas libradas en aras de la independencia americana, bandos y manifiestos patrióticos que siembran el ideario de mayo en toda la extensión de la patria naciente y en los territorios vecinos.
Ladrón de Guevara y Escalera, recorrio más de 1000 leguas en 36 días llevando a Lima la noticia del triunfo sobre las Invasiones Inglesas de 1807, Jerónimo Helguera que trae a Buenos Aires el parte del triunfo de la Batalla de Tucumán en 1812, recorriendo 328 leguas en sólo 6 días, hazaña sin precedentes.

Gervasio A. de Posadas
Notable fue la obra del primer director Supremo Gervasio Antonio de Posadas (1814-15), en pro del correo, aumenta los correos a Mendoza a cuatro mensuales y otros mas hacia Chile, se reestablecen los cuatro correos dirigidos a Montevideo: se establecen las bases para el funcionamiento del Correo y se crea la Administración General de Correos, confirmando es su puesto en su puesto a Abín.
Se ha dicho “el Correo nació a la civilización argentina en el año 14, ya que a Posadas le corresponde el honor de haberlo encaminado”.

Se establecen  nuevas postas, acelerando  la llegada de la correspondencia, cumpliendo la demanda y sorteando las grandes dificultades que representaba la geografía del territorio.

Después de Posadas, los gobernantes toman nuevas medidas: se establecen las postas entre Tucumán y Catamarca y entre Córdoba y San Luis; las existentes hasta entonces aumentan su eficacia con mas paradas.

El Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón expide en 1817 un decreto y un bando se amplían las comunicaciones marítimas hacia Río de Janeiro; las postas al sur del territorio, escasas debido a la presencia de los indígenas, comienzan hacia 1819 lentamente a desarrollarse y avanzar hacia desierto.

Bernardino Rivadavia
Siendo gobernador el de Buenos Aires Martin Rodriguez (1820-1824) y siendo Rivadavia secretario de gobierno establece a partir de 1822, un correo mensual desde Buenos Aires a todas las jurisdicciones de la campaña y viceversa, porque “uno de los medios que más influye en la civilización de todo el país es la frecuencia de sus comunicaciones interiores y toda la administración obtendrá una ejecución tanto más pronta y exacta cuanto más regulares y seguros sean los canales por medio de los cuales se expida”, y refuerza, asimismo el servicio a Montevideo mediante contrato particulares.

En 1822 las oficinas del Correo se trasladan a un nuevo edificio (el segundo de los conocidos), sito a unos cuatrocientos metros al sur: Bolívar 115 (numeración de la época), entre Belgrano y Venezuela.
En esta casa funcionará el Correo durante más de medio siglo.

John A. Barber Beaumont 
Fueron numerosos los viajeros ingleses que a partir de sus travesías por nuestro territorio describieron los servicios postales las postas con minuciosidad, John A. Barber Beaumont estuvo aquí entre 1826 y 1827, acompañando a doscientos colonos que debían instalarse en Entre Ríos, él nos proporciona información sobre el Correo.
“El Correo se encuentra bajo la superintendencia de un director, y si bien es susceptible de grandes mejoras, realiza con bastantes regularidad la distribución de la correspondencia. Toda la expedición al interior se hace a caballo, aunque el recorrido es de muchas leguas, por regiones casi desiertas, los correos son generalmente puntuales en su llegada".

A la llegada de cada correo se exhibe en la oficina una lista de las cartas recibidas, que se fija en el patio, y a cada uno se le agrega un número. Estas cartas recibidas son entregadas sin averiguar la identidad y previo pago del franqueo necesario.

 El 8 de febrero de 1826 es designado para el cargo de Presidente del país Bernardino Rivadavia, tres meses después, el 13 de mayo, Rivadavia funda la Dirección General de Correos, Postas y Caminos, organismo que quedó a cargo del señor Juan Manuel de Luca, quien estuvo en ese cargo durante 32 años. Más tarde, funda el 1° de julio, la Administración General de Correos pasará a incorporar las administraciones provinciales.

Durante 1826 el tráfico postal de la Argentina fue de 94.996 piezas, tomando en cuenta las cursadas a (y recibidas de) la Banda Oriental, Chile, Perú, Brasil y ultramar.

La iniciativa de Rivadavia fue trascendental porque significó la emancipación de nuestras comunicaciones. Esta es la nota que acompaña al proyecto de nacionalización del Correo: “El servicio nacional en todos sus ramos, y muy particularmente el del comercio interior de la República, demanda urgentemente que todo lo relativo a correos quede bajo la exclusiva dirección de la autoridad nacional. Es igualmente urgente dar a este establecimiento, que tanta influencia tiene en la civilización y prosperidad de los pueblos, una organización nueva que le haga sentir las ventajas que no puede producir en el estado infame y vicioso en que hoy se halla.”

Luego de la renuncia de Rivadavia se tornan tiempos difíciles de luchas intestinas y convulsiones políticas. Los servicios postales en el periodo que se extinede de1820 a 1852 van a ser reducidos y la privacidad de la correspondencia va a ser violada, tanto para las cartas que llegan como para las que se envían. Esta practica aunque aborrecible es también común en las provincias del interior.

Luego de la batalla de Caseros (3 de febrero de 1852) y con ello el derrumbamiento del gobierno del general Rosas, se inicia una nueva época en la evolución de la Nación Argentina.
Bajo la dirección de Justo José de Urquiza. se inicia la reorganización de toda la administración pública nacional Por decreto el 15 de marzo de 1852 se dispone la reincorporación De toda la Administración de Correos de Buenos Aires que había sido separado en 1835 y tiene la misión de proyectar la nueva organización de las comunicaciones don Juan Manuel de Luca.
Justo José de Urquiza
Las desavenencia políticas se sucedieron culminado con la Revolucion del 11 de septiembre, quedando la provincia de Buenos Aires separada de la Confederación Argentina, cuyo gobierno se establece en un principio en Santa Fe y posteriormente por decreto de 6 de noviembre de 1853 residió en la ciudad de Paraná (Entre Ríos), hasta su disolución en 1861.

En la Confederación, la administración de Correos y postas ha tenido hasta cierto punto un carácter nacional. Las Administraciones de las provincias aplicaban el reglamento del tiempo del Virreinato al efecto de percibir los derechos de pasaporte. El gobierno de Buenos Aires pagaba los correos que servían en todas las direcciones; pero sólo pagaba las postas de su provincia.

La “Constitución de la Confederación Argentina”, sancionada días después, declaraba de incumbencia nacional a las “postas y correos generales de la Confederación”.

La organización definitiva de la Administración de Correos y Dirección de Postas y Caminos de la Confederación, se alcanzó recién por dos decretos de fecha de junio de 1854, uno de ellos reglamentando todos los servicios postales y el otro aprobando el contrato celebrado con la empresa de las “Mensajerías Argentinas”, de propiedad de los señores Juan Rusiñol y Joaquina Fillol, para la ejecución del citado servicio público.

También se estableció el “franqueo previo” de la correspondencia, para que las cartas sean entregadas libre de porte en el lugar de su destino.

En el año 1854, se amplio el reglamento General de Correos se fijaron numerosas normas para el servicio postal en general y se redujeron tarifas postales.

La república dividida estaba conformada por dos estados de hecho y de derecho, la tenencia de la mayor Aduana y del único Banco, y la fuerza económica de su agricultura y su ganadería, dotaban a Buenos Aires de una magnitud superior a la que alcanzan “los trece ranchos”, como denominaban los porteños a la Confederación.
Confederación Argentina 1852-1861
La Confederación lucha a brazo partido para mantener y afianzar los servicios postales en su dilatado territorio. En enero de 1858, Gervasio Antonio Posadas, nieto del primer Director Supremo, asume el cargo como Administrador General de Correos de Buenos Aires, provincia devenida en Estado por su constitución de 1854.

El brío de Posadas es enorme. Si bien su antecesor ha montado el servicio de diligencias, Posadas lo amplia; en la ciudad de Buenos Aires el sistema de “abonados” (casillas de Correos) que pasan de 309 en 1958 a 481 en 1863 ( se encuentran en las oficinas centrales de la calle Bolívar), y la entrega de
correspondencia a domicilio por medio de carteros ( 6.101 piezas en 1958, 44.524 en 1863).

La administración de Posadas plena de dinamismo, energía e inteligencia, adquiere caracteres ontológicos, a los pocos días de hacerse cargo escribe a Mariano Balcarce –yernos de San Martín y encargado de negocios de la Argentina en Francia- solicitándole el envío de cuatro balanzas para el porteo de las cartas y encomiendas, además, información acerca “del valor que tendrá un sello competentemente alegórico y una cantidad proporcionada de tinta para estamparle (colores verde, azul, amarillo y punzó) y por el momento 20 resmas de papel usual para estos casos”.

Seguidamente reglamenta el servicio de carteros, reduce las tasas postales entre Buenos Aires y los diversos pueblos y villas de la campaña del Estado, se preocupa por aportar datos estadísticos del movimiento postal, volcados en los anuarios.

También en 1858, Posadas hace instalar los primeros seis buzones externos de la Argentina, que  eran simples cajas de madera incrustadas en paredes dentro de los comercios. 
Juan Gregorio Pujol
Tampoco eran públicos las 24 horas, sino que estaban disponibles en comercios cuando estos estaban abiertos. Posadas también inicia la era del sello postal en el Estado de Buenos Aires.

El primer sello postal de la Confederacion fue en Corrientes. La iniciativa partió del director de la imprenta del estado, Pablo Emilio Coni, con el apoyo del gobernador Juan Gregorio Pujol.

Pero a falta de grabadores profesionales, hubo que aceptar los servicios de un repartidor de pan, Matías Pipet, aprendiz del oficio en Francia, su país natal, antes de venir a la Argentina. Este imitó un sello postal francés de 1849 , con la imagen de Ceres, la diosa de la agricultura, y las estampillas, impresas tipograficamente en negro sobre papel azul entraron su circulación el 21 de agosto 1856. Hasta 1880, cuando fueron retiradas , hicieron emisiones sobre papel verde, amarillo, azul oscuro, lila, rosa y magenta. Estos sellos se usaron solo dentro de Corrientes.
A esta emisión de Corrientes siguieron en orden cronológico, los sellos de la Confederación Argentina, que aparecieron en mayo de 1858 las de Buenos Aires , ilustrados con un barco de vapor "los barquitos" emitidos el 26 de octubre de 1858, los de la provincia de Córdoba, cuyos cinco centavos de color azul , con parte del escudo provincial en su viñeta, vio luz el 28 de octubre de 1858.
Y por último los de la Republica Argentina : tres Valores (5, 10, 15 centavos) vendidos a partir del 11 de enero de 1862.
Los temas de intereses histórico-cultural ocupan lugar destacado en la seria de sellos postales de uso corriente Los hechos de trascendencia histórica no hay sido olvidados. La historia del país puede encontrar en los sellos testimonio sencillo y perdurable.
Del mismo modo que la aparición de sellos postales marca un antes y después de la organización del Correo, el día 10 de septiembre de 1870 será una fecha trascendental en la historia de las comunicaciones en nuestro país, es la fecha que se libró la primera línea de Telégrafo entre Rosario y Paraná.
En breve tiempo se extiende hacia las provincias de Córdoba, Santiago del Estero, Catamarca, Salta, Jujuy, La Rioja y Corrientes.

Luego de la batalla de Pavón (17 de septiembre de 1861),  se abrió el camino de la definitiva organización nacional, y el correo no estuvo al margen de esta nueva idea que surgía a favor de elevar al naciente Estado a la modernización. Las oficinas de Correos que habían quedado en abandono a consecuencia de la guerra se restablecieron.
La llegada del ferrocarril que transformaría la geografía y cambiaria el paisaje e indudablemente cambiaria la historia de la comunicación. El servicio de Correos va a tomar un camino desconocido hasta ese momento.




Domingo Faustino Sarmiento es presidente de la nación en 1868.
Entre las decisiones que toma es la de confirmar en su cargo a Gervasio Posadas. A fines de ese año se expide un decreto que crea la Inspección de Correos. Buenos Aires va a ser dividida en 1869 en 14 distritos postales, para ofrecer un mejor servicio y poder llegar con eficiencia a los destinatarios.
Domingo F. Sarmiento
En 1873, Sarmiento ordenó la construcción de una sede para el correo (Palacio de correos y Telégrafos) en el lugar que había dejado libre la demolición del ala sur del Fuerte de Buenos Aires (calles Balcarce e Hipólito Yrigoyen). Este proyecto fue realizado por el arquitecto sueco Carlos Kihlbrg, con una marcada mezcla de neorenacimiento italiano y detalles afrancesados.
Fue  inaugurado en 1876 por Nicolás Avellaneda. 
En 1874 llega a la presidencia Nicolás Avellaneda, el país se transformaba, las comunicaciones través del Correo se hacen cada vez con mayor organización, Gervasio Antonio Posadas incansable en su tarea de modernizarlas, renuncia a su cargo. El 26 de diciembre de 1874, Avellaneda nombra director generad de Correos a Eduardo Olivera, que había rechazado el cargo del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Eduardo Olivera
Olivera tenia una particular atracción hacia las comunicaciones y va a aceptar el cargo con algunas condiciones: seguridad de que seria jubilado Posadas como justa recompensa a su dedicación; la unión del correo con el Telégrafo; absoluta prescindencia de la política en la administración postal y completa libertad para organizar éstas de acuerdo con las prácticas más adelantadas de la época. Semejantes exigencias fructifican en una gestión sobresaliente.

Olivera no sólo perfecciona la modernización llevada a cabo por Gervasio Posadas, también va a introducir innovaciones y va a reorganizar el servicio especialmente urbano, la administración contable y lo referente a la provisión de materiales útiles.

Especialmente va a preocuparse de la falta de un ley de Correos y de reglamentos, Los gastos de transportes eran costosos y trató de disminuir llevando a cabo varias reformas, suprimiendo el servicio de sillas-correos, también va a cortar de raíz el contrabando de correspondencia.

Las mensajerias que habían sido subvencionadas van a ser revisadas bajo nuevos contratos especiales para la provincia de Buenos Aires. La ciudad de Buenos Aires va a ser dividida en nueve distritos postales y la cantidad de carteros asciende a 60.

A finales de 1875 dicta un reglamento, se publica en “El Correo Argentino”, al finalizar el año hay 28 buzones en la ciudad y en el país 302 oficinas de Correos, hace aprobar el nuevo reglamento de certificados e innova en la contabilidad, estimula la creación de estafetas en el servicio de ferrocarriles y las proveerá de nuevas comodidades.

Julio A. Roca
Con la asunción de Julio A. Roca a la presidencia en 1880 comenzó a consolidarse el proceso de formación del Estado Nacional, iniciado en 1862 con la unificación del territorio nacional, bajo el lema “Paz y Administración”

Él afirmaba: "Necesito paz duradera, orden estable y libertad permanente; y a este respecto lo declaro bien alto desde este elevado asiento, para que me oiga la República entera, emplearé todos los resortes y facultades que la Constitución ha puesto en manos del Poder Ejecutivo para evitar sofocar y reprimir cualquier tentativa contra la paz pública".

En esta época la ideología de los gobernantes del momento tenían afán por ser espejos de los países europeos, tener un Correo organizado y moderno, siendo el único medio de comunicación disponible en esos tiempos, hablaba de un país con ganas de progresar y pertenecer a este nuevo mundo que comenzaba a gestarse

La unión del Correo y el Telégrafo son el símbolo emblemático de la Argentina moderna desde el año 1878 a 1880, año en que terminó la gestión de Olivera.


Hacemos un paréntesis en la historia del correo para contar como fue la evolución de la casa de gobierno (Casa Rosada) a partir del fuerte y del correo que mando construir Sarmiento.
El Fuerte de Buenos Aires (Real Fortaleza de Don Juan Baltazar de Austria) fue el centro de los gobiernos de los Virreyes y los gobiernos patrios después del 1810, su construccion comenzo en 1594 y se finalizo en 1713.
Fue el Presidente Bartolomé Mitre quien reedificó el sector perteneciente a la Casa de Gobernadores y Virreyes, para instalarse con sus ministros. Su sucesor Domingo Faustino Sarmiento le agregó jardines y rejas, pintándolo de rosado lo que caracteriza al lugar como Casa Rosada.
En el año 1882 el presidente Julio A. Roca propone la construcción de un nuevo edificio para la sede del gobierno dada la insignificancia que mostraba la Casa de Gobierno, frente a este nuevo edificio de correos, el proyecto fue encargado al arquitecto sueco Enrique Aberg, quien lo concluye en el año 1884. 
Este conserva la residencia de los virreyes que quedó anexada al nuevo edificio construido delante de la misma con un frente similar y simétrico al del Palacio de Correos y Telégrafo, que llega hasta Balcarce y Rivadavia  diferenciándolo por la incorporación de una galería balcón en el primer piso para el uso de las autoridades durante las fiestas y desfiles.
Ambas construcciones estaban separadas por un callejón que iba desde la Plaza de Mayo hasta la Aduana Nueva, que posteriormente fue demolida por el proyectado Puerto Madero.

Por razones estéticas y para solucionar necesidades de espacio, el presidente J.A. Roca en el año 1884 propone la incorporación del Edificio de Correo a la ampliación de la Casa de Gobierno, realizado por Alberg. Para realizar estos trabajos es convocando el arquitecto italiano Francisco Tamburini quien proyecta para unir ambos edificios con un gran arco central, y la demolición de la Casa de los Virreyes para extender todo el complejo hasta las barrancas que bordeaban el río. El estilo es ecléctico con orientación al Renacimiento Italiano y Eduardiano.
De izquierda a derecha Aduana Taylor, casa de Gobierno, estación del ferrocarril Central
También modifica la esquina suroeste quedando solamente el frente del Palacio de Correos modificando el resto para construir por detrás un cuerpo de 5 plantas. Las obras finalizarían en 1894 durante la presidencia del Dr. Luís Sáenz Peña. 
Posteriormente en el año 1994 es demolida la Aduana de Taylor, procediendose a embellecer la zona que funcionaría como entrada a la Casa Rosada desde el puerto nuevo (Puerto Madero). 
Las obras abarcaban desde la edificación de una fachada monumental para el Palacio de Gobierno (frente Este) y la parquización del terreno donde se levantaba la antigua Aduana, hasta la construcción de una gran explanada que conduciría hacia una inmensa fuente de hierro fundido. Esta última, fue encargada a la casa Val D’ Osne de París y proyectada por los artistas Marthurin Moreau y Paul Liénard, quienes diseñaron una magnífica fuente de mas de 12 metros de altura, decorada con Neptunos, Náyades, niños, mascarones, volutas y cartelas, conformando todo el conjunto un inmenso grupo escultórico.

En la década de 1920, la fuente fue desarmada para levantar en su lugar el monumento a Cristóbal Colón. 
La guardaron en los depósitos de la ciudad hasta que varias de sus partes fueron esparcidas por diversos barrios de la capital. El sector superior de la fuente, fue trasladado primero al Balneario Municipal. Las figuras de dos Náyades y un Neptuno, que formaban parte del sector inferior del conjunto, se encuentran ubicadas en el patio posterior de la Dirección General de Museos de la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (ver nota diaria critica).
La guardaron en los depósitos de la ciudad hasta que varias de sus partes fueron esparcidas por diversos barrios de la capital. El sector superior de la fuente, fue trasladado primero al Balneario Municipal. Las figuras de dos Náyades y un Neptuno, que formaban parte del sector inferior del conjunto, se encuentran ubicadas en el patio posterior de la Dirección General de Museos de la Secretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (ver nota diaria critica).

En marzo de 1938 y con la autorización del entonces presidente Agustín P. Justo, se demolió el frente sur y 17 metros del frente este y oeste, con la supuesta intención de tirar abajo todo el palacio para ampliar la perspectiva de la Plaza de Mayo hacia el río, y trasladar el poder ejecutivo a otro edificio.
En abril del mismo año el nuevo presidente Roberto M. Ortiz, presionado por la crítica mediática, ordenó frenar la demolición. Sin embargo el frente destruido no se reconstruyó, aunque se emparejó sin respetar el diseño original.


Casa Rosada en la actualidad
Continuamos con la historia del correo. Al incorporarse el edifico del correo a la casa de gobierno este es trasladaso al “caserón de Rosas” (Bolívar y Moreno), hasta el año 1901, en que nuevamente es trasladado al edificio ubicado en Corrientes y Reconquista hasta su ultimo y definitivo emplazamiento el Palacios de Correos en el año 1928.
Caserón de Rosas
El Palacio de Correos
Ramón José Carcaneo
Teniendo en cuenta el fuerte crecimiento de los servicios que brindaba la institución, el Director General de correos y telégrafos entre 1887-1890  Dr. Ramón José Carcaneo (Córdoba18 de abril de 1860 -  Buenos Aires2 de junio de 1946), apodado "El mono" fue un historiadorpolítico conservador y abogadoGobernador de Córdoba, Director de Correos y Telégrafos; primer Presidente de la Sociedad Rural de Córdoba; Director del Consejo Nacional de Educación; Embajador Argentino en Brasil; Presidente de la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones Civiles; y primer Presidente del Consejo Nacional de Prevision Social de la República Argentina) planteó la necesidad de construir un edificio pensado específicamente para ser sede central del organismo. Carcaneo había llegado a la Dirección del Correo de la mano de su amigo y coterráneo el presidente Juarez Celman
Durante la gestión de Carcaneo son numerosos los aportes de Cárcano a la marcha del Correo: instalación de nuevas sucursales, monopolio de las comunicaciones telegráficas internas, fundación de los servicios de encomiendas locales y exteriores, giros, valores declarados en cartas, valores a cobrar hasta el protesto, suscripción a publicaciones y cartas telegramas, creación del Museo Postal, buzones automáticos embutidos en las paredes para no entorpecer las esquinas, buzones en los tranvías. La innovación más singular, es la de uniformar a los carteros, quienes hasta 1888 vestían su traje particular y gorra y visera de paño negra distintiva. Cárcano decide proveerlos de atavío solo e idéntico: pantalón, saco y gorra de paño gris oscuro, cuello bocamanga y vivos de color azul apagado, botones de metal amarillo con el Escudo Nacional y una amplia cartera colgada al hombro.

La construcción
Los predios disponibles para la construccion era el predio en el que hoy está el Palacio de Tribunales o los terrenos ganados mediante el relleno al río de La Plata, en el Paseo de Julio (ahora Alem) y Cuyo (hoy Sarmiento) La construcción comprendió un dilatado periodo que se inicio en 1889 y finalizo en el año 1928.
Norbert Maillart
Se solicita al ingeniero Francisco Tamburini, quien estaba a cargo de la construcción de varios edificios públicos entre ellos la Casa Rosada. Este rechaza el ofrecimiento por lo que, Cárcano, encomienda el proyecto al arquitecto francés Norbert Maillart, quien para conocer y estudiar los últimos palacios de correos realizados en el mundo, viaja a Nueva York, Berlín, Londres, Bruselas y Berna. Finalmente se inspira en el Palacio de Correos de Nueva York.

El presidente Juárez Celman en su mensaje de apertura del periodo legislativo de 1889, expresaba que la licitación estaba cumplida, las ofertas en estudio, y los fondos asegurados por ley, iniciándose entonces los trabajos preliminares de la obra. De inmediato, una pirámide de ladrillos cambió la fisonomía del lugar. Y no fue una postal efímera. Durante 20 años los porteños vieron la misma pila de ladrillos. Una de las razones del retraso, según se dijo, fue la crisis de 1890. Otra, las dificultades que generaba el desnivel de la manzana elegida.
Durante su construccion , el proyecto de este gran edificio sufrió varias modificaciones antes de llegar a la solución actual.

Una de las modificaciones fue  para facilitar el acceso a los clientes y evitarles tener que bajar la fuerte pendiente de la calles Sarmiento y de la avenida Corrientes que desembocaban en la avenida Leandro N. Alem, se planeó la construcción de puentes y de calles peatonales a alto nivel soportados por arcos y columnas que unirían el borde superior de la barranca (calle 25 de Mayo) con las entradas elevadas del edificio.

A fines del año 1911 Maillart entró en desacuerdo con las autoridades y se retiró del proyecto.

Entonces la dirección de la obra, por decisión de la Dirección Nacional de Arquitectura, quedó a cargo de su principal colaborador, el ruso Jacques Spolsky,(Odessa 1887)  que se había recibido de arquitecto en Francia y viajado a la Argentina por invitación del mismo Maillart. Entre varios edificios, Spolsky ya había realizado en el país el Palacio de Correos de Tucumán y el de la ciudad de Rosario. Moriría 15 meses antes de la inauguración del de Buenos Aires.  El proyecto original de Maillart tuvo entonces importantes modificaciones, entre ellas la introducción de un esqueleto metálico en reemplazo de los macizos de albañilería y sustitución de los entre pisos de bovedillas por otros de cemento armado.



En 1916, un año después de que la empresa constructora transfiriera los contratos a la Compañía General de Obras Públicas, (fue una de las empresas constructoras más importantes en la República Argentina y Sudamérica, fundada el 14 de mayo de 1913 como filial de la compañía Philipp Holzmann de capitales alemanes, participó en obras tan trascendentes como la Galería Güemes, el Correo Central, el Obelisco porteño, el estadio La Bombonera del club Boca Juniors y la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires) el poder Ejecutivo decidió suspender la construcción de los puentes y las calles a alto nivel mencionados debido a la mala situación económica y a la falta de materiales provocadas por la Primera Guerra Mundial. Esto tuvo como consecuencia un cambio en la disposición de los locales, oficinas y vestíbulos.. Para no modificar la arquitectura de los frentes se le agregó un basamento cuya altura alcanza la diferencia de nivel entre las calles 25 de Mayo y Av. Leandro N. Alem, es decir, el piso bajo y el primer entresuelo.

A pesar de los cambios internos que se produjeron, el estilo arquitectónico del edificio no fue modificado. La etapa final de los trabajos se iniciaron a partir de 1923, al comienzo de la presidencia de Marcelo T de Alvear, quien impulsó la magnifica obra hasta su finalización definitiva.El maravilloso símbolo de las comunicaciones nacionales, orgullo de la ciudad de Buenos Aires, fue inaugurado el 28 de septiembre de 1928 sólo catorce días antes de terminar el presidente Alvear su mandato.
En la actulidad el Palacio de Correos fue transformado en el Centro cultural del Bicentenario
Entre 1853 y 1856 el Correo dependio del Ministerio de Hacienda, luego dependio del Ministerio del Interior y el 13 de junio de 1944 el Poder Ejecutivo dispuso la autonomía del Correo pasándose a denominar Dirección General de Correos y  Telecomunicaciones.

El 26 de enero de 1949 el Gobierno pasa el mando del Correo a la recién creada Secretaria de Correos y Telecomunicaciones de la Nación, pasando a ser Ministerio y finalmente una Secretaria de Estado -Secretaria de Estado de Comunicaciones-

Luego en 1972 se crea La Empresa Nacional de Correos y Telégrafos (ENCOTEL) que prestaba servicio postal, telegráfico y monetario que sucede en su rol por la Secretaría de Estado de Comunicaciones.
En 1992, durante el gobierno de Carlos Menem, fue convertida en la Empresa Nacional de Correos y Telégrafos S.A.(ENCOTESA), constituyéndose en Sociedad nónima como paso previo a una privatización.
En 1997 ENCOTEL fue finalmente privatizada mediante el Decreto Nro. 265/97,2 al liquidarse ENCOTESA y darse la prestación de los servicios en concesión a la empresa Correo Argentino S.A., propiedad del Grupo Macri. De esta forma la Argentina se convirtió en uno de los primeros países del mundo en privatizar el servicio postal, que adoptó ahora el nombre comercial de Correo Argentino.

Luego de años de incumplimientos del contrato de concesión por parte del concesionario e incumplimientos en el pago del cánon acordado con el Estado, la concesión fue revocada-mediante el Decreto Nro. 1075/20033 y la empresa volvió a la órbita estatal a finales de 2003 como Correo Oficial de la República Argentina S.A. (CORASA), manteniendo la denominación comercial de Correo Argentino. Si bien en la práctica está sujeta a privatización, el llamado a licitación ya ha sido prorrogado varias veces y el gobierno está satisfecho con la operación de la empresa reestatizada.

El Arquitecto
Estudió en la École des Beaux-Arts de París y fue laureado por el Instituto de Francia, además de recibir diversos premios en certámenes (Müller-Soehnées y Lecler), así como el Second Grand Prix de Roma.
En Montevideo presentó en 1887 un proyecto de Palacio de los Altos Poderes del Estado que concentrara a las tres partes de la república, pero finalmente la crisis de 1890 frustró la iniciativa.
En Buenos Aires Maillart resultó uno de los arquitectos europeos favoritos del Estado Nacional, encargado de los proyectos de edificios fundamentales para la consolidada república, junto con Francesco Tamburini y Vittorio Meano. Llegó gracias a Benjamín Victorica, que lo contactó con el Director de Correos, Ramón Cárcano.
En 1886 presentó el primer proyecto para el Palacio de Correos y Telecomunicaciones, luego extensamente demorado y muchas veces modificado.
La segunda gran obra de Maillart fue el Palacio de Justicia, construido frente a la nueva Plaza Lavalle donde antes se encontraba el Arsen. Este imponente edificio, que ocupa toda la manzana entre las calles Talcahuano, Lavalle, Uruguay y Tucumán, su construcción se extendió entre 1905 y 1942.
Palacio de Justicia
En 1908, elaboró el proyecto para el actual edificio del Colegio Nacional de Buenos Aires, cuya piedra fundamental fue colocada por el Presidente Figueroa Alcorta en 1910, y sería inaugurado completo recién en 1938 por el Presidente Ortiz.
Colegio nacional Buenos Aires
En 1910 proyectó el jardín de invierno de la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo Nacional. Luego de ser destruído por el bombardeo realizado sobre el edificio en 1955, al reconstruir la Casa Rosada fue directamente reemplazado por un conjunto de oficinas.
En 1912 se alejó definitivamente de la Argentina.



Fuentes:
www.madreclarac.com.ar / www.skyscrapercity.com / www.unaviejafoto.com.ar / www.plazademayo3d.blogspot.com / www.sites.google.com/site/buenosairesurbano/buenosairesantiguo www.arcondebuenosaires.com.ar / www.eldia.com.ar / www.casa-rosada.blogspot.com / Fuente: Archivo General de la Nación / www.coronasreales.foroargentina.net / www.viajeros.com / www.aldeaysociedad.wordpress / www.taringa.net / www.prodim.ic.gba.gov.ar / www.oni.escuelas.edu.ar / www.hideout.com.ar / www.mapotecavirtual.blogspot.com / www.filateliaargentina-paleybarquitos.blogspot.com
www.cienciaenlavidriera.com.ar / www.wikipedia.org. / www.portalplanetasedna.com.ar
www.latidobuenosaires.com / www.es.wikipedia.org / www.arqhys.com / www.elarcadigital.com.ar/ http://www.lanacion.com.ar / www.albumdeestampillas.blogspot.com /  www.es.wikipedia.org /  


1 comentario:

Unknown dijo...

Los felicito por la colección y por el blog . Es sumamente interesante y didáctico . No lo hubiera pensado si alguien me hubiera hablado de hojitas de afeitar antes de conocerlos a ustedes. Gracias por lo que aportan .